martes, 27 de diciembre de 2011

El Antiguo Egipto: Documental

Los antiguos egipcios llamaban a su país "kemet", es decir, la tierra negra, para diferenciarlo del desierto que lo rodeaba o "deshret", la tierra roja, que ocupa el 90 % del país. También se llamaban a sí mismos "remet-en-kemet", el pueblo de la tierra negra, esto es, de la tierra cultivable. La tierra negra no era otra cosa que el fértil limo que el Nilo depositaba durante la inundación anual hasta donde podían llegar sus aguas.
El Nilo se originó gracias a la unión de dos grandes ríos, el Nilo Blanco y el Nilo Azul. Ambos se unen en Sudán y recogen las fuertes lluvias del monzón, provocando sus crecidas periódicas. El Nilo empezaba a crecer a mediados de julio, la estación akhet, e inundaba las tierras cercanas durante cuatro meses. Para los egipcios, esto señalaba la llegada del dios Hapy, el dios del río, quien traía consigo riqueza y prosperidad.
El caudaloso Nilo forma a su paso un inmenso y fértil valle. La zona sur recibe el nombre de Alto Egipto. Tras un trayecto de unos 6.000 km, el río, a medida que se acerca al mar, se subdivide en diversos brazos, que los griegos llamaron Delta, por la semejanza con la letra de su alfabeto. Es el Bajo Egipto. Al este del río se extiende el montañoso Desierto Oriental, que desciende hasta el Mar Rojo. Al oeste, el Desierto Occidental, sólo roto por la presencia de unos cuantos pero valiosísimos oasis.
La historia de Egipto comienza hacia el 3100 a.C., cuando Narmer unifica el Alto y Bajo Egipto en un solo reino y establece la capital en Menfis. Hacia el 2600 a.C. comienza el Imperio Antiguo, un periodo de paz y prosperidad durante el cual se construyó la primera pirámide, en Saqarah. Con la IV dinastía, se pasa de la pirámide escalonada a la pirámide propiamente dicha, cuyos mejores ejemplos encontramos en Gizeh.
Hacia el 2200 a.C. Egipto comienza una etapa de fuertes convulsiones, en la que el Estado se fragmenta y la capital se traslada a Heracleópolis. Una guerra civil estalla entre esta ciudad y Tebas, de la que saldrá vencedor Mentuhotep II, príncipe tebano. Con él comienza el Imperio Medio, un periodo de expansión en el que se mejoran la administración y el ejército o se conquista Nubia, por parte de Sesostris I. Este periodo de tranquilidad declinó con la invasión de los hicsos, etapa conocida como II Periodo Intermedio.
Hacia el año 1550 a.C. de nuevo el poder se traslada a Tebas. Egipto vive entonces su mayor esplendor, durante el Imperio Nuevo. Tutmosis es el primer faraón que se hace construir una tumba en el Valle de los Reyes. Su hermana Hatshepsut sube al trono y manda levantar el templo funerario de Deir el-Bahari.
En el exterior, Egipto vive días de gloria: Tutmosis III conquista Siria y Amenofis III entabla relaciones con Babilonia y Mitanni. Sethi I lucha contra libios, sirios e hititas, mientras Ramsés II, el más glorioso de los faraones del Imperio Nuevo, se enfrenta a los hititas en Qadesh, en el año 1274, y firma un tratado de paz que confirma su dominio.
También durante el Imperio Nuevo sucederá la herejía de Amenofis IV, al proclamar como dios único al dios solar Atón y hacerse llamar Akenatón, desplazando la capital a el-Amarna. Tras su muerte, Tutankamón abole el culto y devuelve la capital a Tebas. El esplendor del Imperio Nuevo toca a su fin cuando Egipto fue invadido por pueblos extranjeros como los persas, los griegos y, más tarde, los romanos, que gobernaron hasta el siglo VII d.C.
El idioma y la cultura del antiguo Egipto permanecieron olvidados durante un millar de años, rodeados de un halo de misterio y romanticismo. Con el paso del tiempo, las noticias de los viajeros sobre sus espectaculares monumentos despertaron cada vez mayor curiosidad. En 1798, el descubrimiento de la piedra de Rosetta permitió descifrar los jeroglíficos y abría una puerta por la que asomaba un mundo fascinante. El conocimiento del antiguo Egipto se incrementó con los trabajos de aventureros y arqueólogos, que permitieron, y aún lo hacen, rescatar del olvido el glorioso pasado egipcio, patrimonio de la Humanidad.
Son muchos los lugares cuya mera contemplación permite apreciar, siquiera por un instante, el esplendor de la tierra de los faraones. Remontando el río desde el Delta, nos encontramos primero con Gizeh, una extensa explanada en la que se levantan majestuosas las tres grandes pirámides de Keops, Kefrén y Micerino, la única de las Siete Maravillas del mundo antiguo que ha sobrevivido hasta nuestros días. Se trata de un conjunto funerario, construido en el margen occidental del río, pues el Oeste, el lugar donde se pone el sol, era el lugar de la muerte.
Guardando la necrópolis de Gizeh permanece, impasible a los avatares del tiempo y los hombres, el rostro de la esfinge. Su mirada milenaria, cargada de misterio, contempla el sol naciente en el horizonte. Imagen de dios o de faraón, la esfinge guarda para sí el secreto de la muerte y los difuntos.
Nilo arriba, más hacia el sur, proseguimos nuestro viaje para encontrarnos nuevamente con un lugar sagrado, Saqarah. Es éste el gran cementerio de la cercana capital, Menfis. El lugar aparece dominado por el gran complejo funerario construido por el faraón Zoser y su pirámide escalonada, la primera levantada en Egipto, hacia el 2650 a.C.
El Nilo, verdadera columna vertebral, nos lleva ahora hasta la legendaria Tebas, la antigua Uaset. Ciudad de los vivos, dominio del solar Amón, dador de la vida, está situada en el lado oriental, por el que nace el sol. Para su gloria se construyó en Karnak el más grande de todos los templos, el Ipe-isut, y durante 1600 años todos los faraones quisieron dejar aquí su impronta, ampliando o embelleciendo sus edificios. Muy cercano estaba el templo de Luxor, que era visitado cada año, durante la "hermosa Fiesta de Opet", por la imagen de Amón, que bajaba el Nilo celebraba allí su unión con la reina, hecho que aseguraba la descendencia divina del rey y su regeneración.
Frente a Tebas, reino del sol, de Amón y de la vida, se situaba, al oeste del Nilo, el reino de Osiris, el dios de la muerte, justo por donde se pone el sol. Aquí, entre el Nilo y la montaña, muchos faraones ordenaron que les fuera construido un lugar para la otra vida, un "Castillo de millones de años", templo recordatorio para la celebración de su culto. Los valles de los Reyes y de las Reinas guardan en sus numerosas tumbas, decoradas con vivos colores, los secretos de sus moradores, profanados ya desde muy antiguo por la ambición y la curiosidad. Aquí se encontró la majestuosa tumba de Tutankamón y su maravilloso tesoro, que había de acompañar al joven faraón en la otra vida.
También al oeste del Nilo se hizo construir la reina Hatshepsut su propio templo funerario, en Deir el-Bahari, hacia 1466 a.C., llamado por lo egipcios geser-geseru, el "sublime de los sublimes".
Prosiguiendo viaje Nilo arriba llegamos a Edfu, el reino de Horus, el dios halcón. En el año 237 a.C. se inició la construcción de su gran templo, sobre otro precedente. El templo, el más grande de Egipto tras el de Karnak, es también el mejor conservado, y sus paredes, plagadas de inscripciones, le convierten en una verdadera biblioteca grabada en la piedra.
Muy cerca, Nilo arriba, llegamos a Kon Ombo, dominio de Haroeri y Sobek, el dios de cabeza de halcón y el de cabeza de cocodrilo. El gran templo que podemos ver hoy en día fue fundado en el siglo II a.C. y es, también, uno de los mejor conservados.
Estamos llegando al final del viaje. La construcción, durante el siglo pasado, de la gran presa de Assuán, puso en peligro muchos monumentos, que corrían el riesgo de ser inundados. Uno de los más espectaculares era el templo de Isis en Philae, que hubo de ser desmontado y reconstruido piedra a piedra en su emplazamiento actual. Comenzado a construir en el siglo III a.C., fue un lugar de adoración con diversos santuarios y sepulcros, en los que se celebra a todas las deidades envueltas en el mito de Isis y Osiris.
La última sorpresa del viaje se nos reserva para el final. Todavía más al sur, ya en la Alta Nubia, encontramos los dos templos de Abu Simbel, semiocultos a la mirada exterior hasta 1817. Como en el caso de Philae, ambos templos también fueron trasladados por la construcción de la presa de Assuán. Moderno trabajo faraónico, fue necesario seccionar más de 1.000 bloques de piedra, algunos de ellos de más de 30 toneladas de peso. Las colosales estatuas de Ramsés II guardan de miradas ajenas el interior de la impresionante construcción y advierten al curioso de que están en presencia de algo más que un hombre, de una divinidad. Dentro, en el santuario, se nos muestra al faraón junto con las estatuas de Ptah, Amón-Ra y Ra-Horakhty, exhibiendo así su poder divino.
Eclipsado por la grandeza del gran templo de Ramsés II, el más modesto de Hathor no desmerece sin embargo en belleza. En él, Ramsés se hizo representar en la fachada junto con su esposa Nefertari, ambos con las mismas dimensiones, testimonio del prestigio de la reina.
Hemos acabado nuestro viaje, apenas un esbozo. Mucho es lo que queda por ver y aprender. El tiempo, enemigo de los hombres, se ha conjurado para ocultar el esplendor de la tierra de los faraones. Pero la piedra, dura y tenaz, resiste y aun resistirá para mostrar la gloria del país del Nilo, del pueblo de la tierra negra.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Monstruo dentro del Campanario de Isla (Cantabria)

Pedro Higuera Pérez llevaba más de treinta años desempeñando las labores de sacristán en Isla (Cantabria) y a sus 77 años ya estaba acostumbrado a las tinieblas y la humedad que cada madrugada reinaban en el viejo campanario del la iglesia.
Aquella jornada subió decidido la enroscada escalinata portando una pequeña linterna. Pero al llegar arriba, tuvo la extraña sensación de no encontrarse solo. En el habitáculo superior notó con espanto cómo lo que parecía ser un grueso bulto se colocaba frente a la tenue luminosidad que penetraba por uno de los arcos.
Al dirigir el chorro luminoso de la linterna hacia aquel ángulo, Pedro Higuera creyó desmayarse del susto. Tendida en posición horizontal, una criatura humanoide de grandes dimensiones permanecía flotando a un metro del suelo.
A pesar de que el pánico le tenía atenazado por completo, el sacristán aún mantuvo el pulso necesario para seguir enfocando al intruso y comprobar que su atuendo lo componían una túnica amplia de color oscuro —"como de un naranja fuerte y resplandeciente"— cuya parte superior le cubría pecho y cuello.
El ser —que según los cálculos efectuados posteriormente alcanzaba los 2,80 metros de altura— permaneció constantemente con sus dos finísimos brazos pegados al tronco y las piernas ligeramente arqueadas hacia el suelo. En la cabeza, de forma almendrada y desproporcionada respecto al cuerpo por lo pequeña, no apreció el asustado testigo ojos, boca ni rasgo facial alguno.
Tras quince segundos de observación Pedro Higuera soltó la linterna y bajó de estampida la escalera de caracol, a tiempo de observar por el rabillo del ojo cómo el ser volvía a disolverse en la oscuridad reinante.
Aquel día, por primera vez en más de treinta años, no hubo campanadas en el bello rincón cántabro de Isla.

Para ver el video copiar el siguiente link:

http://www.youtube.com/user/mileniodigital#p/u/8/rCa3T-DI7-Y

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Vicky Noticias

lunes, 14 de noviembre de 2011

Drácula El Musical 2

Ya que volveremos a representar la exitosa obra ya mencionada, les prensento aquí algunos datos del teatro donde la realizaremos: El teatro BROADWAY.  Quisiera agregar que segun los datos, el teatro cuenta con 2.000 localidades.


El Teatro Broadway es uno de los teatros más importantes de la ciudad de Rosario,Argentina. Ligado desde siempre a la cultura de la ciudad.



La sala fue inaugurada con el nombre Cine Varieté La Bolsa en 1927, siendo en ese momento la sala con mayor capacidad de la ciudad. En 1929, actuó Joséphine Baker, la artista estadounidense que había conquistado al viejo continente con la sensualidad de su arte.
Después de una breve interrupción, fue reinaugurada en 1932 con el nombre Cine Varieté Broadway, con la obra "Tapices españoles", convirtiéndose con el tiempo en uno de los cines más importantes de la Rosario.
Por la sala pasaron estrellas de la talla de Carlos Gardel, que pasó por el teatro en 1933, y Libertad Lamarque. Y también pasaron miles de películas.
El tiempo fue haciendo que decayera su público hasta su cierre en 1999.
El 7 de noviembre de 2002, reabrió sus puertas nuevamente como teatro cuando a las 20.30 se inició una función especial de artistas locales encabezados por el cantante Juanjo Cura y el Ensamble de Vientos Municipal dirigido por el maestro Fernando Ciraolo. Además hubo las presentaciones de los elencos de la Escuela Municipal de Danzas, el Estudio de Comedias Musicales, el grupo Madrigal y la actriz Andrea Fiorino.
En 2009 la sala cuenta con 2.000 localidades, lo que la convierte en la sala de mayor capacidad de la ciudad.



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Vicky Noticias

viernes, 4 de noviembre de 2011

Drácula El Musical 6º A - 02/11/11

Obra teatral de Drácula, interpretada por los chicos de la escuela Brig. Lopez 6º A













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Vicky Noticias

martes, 1 de noviembre de 2011

"La Gallina Degollada" - Cuentos de Amor, Locura y Muerte.

Todo el día, sentados en el patio en un banco, estaban los cuatro hijos idiotas del matrimonio Mazzini-Ferraz. Tenían la lengua entre los labios, los ojos estúpidos y volvían la cabeza con la boca abierta.

El patio era de tierra, cerrado al oeste por un cerco de ladrillos. El banco quedaba paralelo a él, a cinco metros, y allí se mantenían inmóviles, fijos los ojos en los ladrillos. Como el sol se ocultaba tras el cerco, al declinar los idiotas tenían fiesta. La luz enceguecedora llamaba su atención al principio, poco a poco sus ojos se animaban; se reían al fin estrepitosamente, congestionados por la misma hilaridad ansiosa, mirando el sol con alegría bestial, como si fuera comida.

Otra veces, alineados en el banco, zumbaban horas enteras, imitando al tranvía eléctrico. Los ruidos fuertes sacudían asimismo su inercia, y corrían entonces, mordiéndose la lengua y mugiendo, alrededor del patio. Pero casi siempre estaban apagados en un sombrío letargo de idiotismo, y pasaban todo el día sentados en su banco, con las piernas colgantes y quietas, empapando de glutinosa saliva el pantalón.

El mayor tenía doce años, y el menor ocho. En todo su aspecto sucio y desvalido se notaba la falta absoluta de un poco de cuidado maternal.

Esos cuatro idiotas, sin embargo, habían sido un día el encanto de sus padres. A los tres meses de casados, Mazzini y Berta orientaron su estrecho amor de marido y mujer, y mujer y marido, hacia un porvenir mucho más vital: un hijo: ¿Qué mayor dicha para dos enamorados que esa honrada consagración de su cariño, libertado ya del vil egoísmo de un mutuo amor sin fin ninguno y, lo que es peor para el amor mismo, sin esperanzas posibles de renovación?

Así lo sintieron Mazzini y Berta, y cuando el hijo llegó, a los catorce meses de matrimonio, creyeron cumplida su felicidad. La criatura creció bella y radiante, hasta que tuvo año y medio. Pero en el vigésimo mes sacudiéronlo una noche convulsiones terribles, y a la mañana siguiente no conocía más a sus padres. El médico lo examinó con esa atención profesional que está visiblemente buscando las causas del mal en las enfermedades de los padres.

Después de algunos días los miembros paralizados recobraron el movimiento; pero la inteligencia, el alma, aun el instinto, se habían ido del todo; había quedado profundamente idiota, baboso, colgante, muerto para siempre sobre las rodillas de su madre.

—¡Hijo, mi hijo querido! —sollozaba ésta, sobre aquella espantosa ruina de su primogénito.

El padre, desolado, acompañó al médico afuera.

—A usted se le puede decir; creo que es un caso perdido. Podrá mejorar, educarse en todo lo que le permita su idiotismo, pero no más allá.

—¡Sí!... ¡Sí! —asentía Mazzini—. Pero dígame: ¿Usted cree que es herencia, que?...

—En cuanto a la herencia paterna, ya le dije lo que creía cuando vi a su hijo. Respecto a la madre, hay allí un pulmón que no sopla bien. No veo nada más, pero hay un soplo un poco rudo. Hágala examinar bien.

Con el alma destrozada de remordimiento, Mazzini redobló el amor a su hijo, el pequeño idiota que pagaba los excesos del abuelo. Tuvo asimismo que consolar, sostener sin tregua a Berta, herida en lo más profundo por aquel fracaso de su joven maternidad.

Como es natural, el matrimonio puso todo su amor en la esperanza de otro hijo. Nació éste, y su salud y limpidez de risa reencendieron el porvenir extinguido. Pero a los dieciocho meses las convulsiones del primogénito se repetían, y al día siguiente amanecía idiota.

Esta vez los padres cayeron en honda desesperación. ¡Luego su sangre, su amor estaban malditos! ¡Su amor, sobre todo! Veintiocho años él, veintidós ella, y toda su apasionada ternura no alcanzaba a crear un átomo de vida normal. Ya no pedían más belleza e inteligencia como en el primogénito; ¡pero un hijo, un hijo como todos!

Del nuevo desastre brotaron nuevas llamaradas del dolorido amor, un loco anhelo de redimir de una vez para siempre la santidad de su ternura. Sobrevinieron mellizos, y punto por punto repitióse el proceso de los dos mayores.

Mas, por encima de su inmensa amargura, quedaba a Mazzini y Berta gran compasión por sus cuatro hijos. Hubo que arrancar del limbo de la más honda animalidad, no ya sus almas, sino el instinto mismo abolido. No sabían deglutir, cambiar de sitio, ni aun sentarse. Aprendieron al fin a caminar, pero chocaban contra todo, por no darse cuenta de los obstáculos. Cuando los lavaban mugían hasta inyectarse de sangre el rostro. Animábanse sólo al comer, o cuando veían colores brillantes u oían truenos. Se reían entonces, echando afuera lengua y ríos de baba, radiantes de frenesí bestial. Tenían, en cambio, cierta facultad imitativa; pero no se pudo obtener nada más. Con los mellizos pareció haber concluido la aterradora descendencia. Pero pasados tres años desearon de nuevo ardientemente otro hijo, confiando en que el largo tiempo transcurrido hubiera aplacado a la fatalidad.

No satisfacían sus esperanzas. Y en ese ardiente anhelo que se exasperaba, en razón de su infructuosidad, se agriaron. Hasta ese momento cada cual había tomado sobre sí la parte que le correspondía en la miseria de sus hijos; pero la desesperanza de redención ante las cuatro bestias que habían nacido de ellos, echó afuera esa imperiosa necesidad de culpar a los otros, que es patrimonio específico de los corazones inferiores.

Iniciáronse con el cambio de pronombre: tus hijos. Y como a más del insulto había la insidia, la atmósfera se cargaba.

—Me parece —díjole una noche Mazzini, que acababa de entrar y se lavaba las manos—que podrías tener más limpios a los muchachos.

Berta continuó leyendo como si no hubiera oído.

—Es la primera vez —repuso al rato— que te veo inquietarte por el estado de tus hijos.

Mazzini volvió un poco la cara a ella con una sonrisa forzada:

—De nuestros hijos, ¿me parece?

—Bueno; de nuestros hijos. ¿Te gusta así? —alzó ella los ojos.

Esta vez Mazzini se expresó claramente:

—¿Creo que no vas a decir que yo tenga la culpa, no?

—¡Ah, no! —se sonrió Berta, muy pálida— ¡pero yo tampoco, supongo!... ¡No faltaba más!... —murmuró.

—¿Qué, no faltaba más?

—¡Que si alguien tiene la culpa, no soy yo, entiéndelo bien! Eso es lo que te quería decir.

Su marido la miró un momento, con brutal deseo de insultarla.

—¡Dejemos! —articuló, secándose por fin las manos.

—Como quieras; pero si quieres decir...

—¡Berta!

—¡Como quieras!

Este fue el primer choque y le sucedieron otros. Pero en las inevitables reconciliaciones, sus almas se unían con doble arrebato y locura por otro hijo.

Nació así una niña. Vivieron dos años con la angustia a flor de alma, esperando siempre otro desastre. Nada acaeció, sin embargo, y los padres pusieron en ella toda su complaciencia, que la pequeña llevaba a los más extremos límites del mimo y la mala crianza.

Si aún en los últimos tiempos Berta cuidaba siempre de sus hijos, al nacer Bertita olvidóse casi del todo de los otros. Su solo recuerdo la horrorizaba, como algo atroz que la hubieran obligado a cometer. A Mazzini, bien que en menor grado, pasábale lo mismo.

No por eso la paz había llegado a sus almas. La menor indisposición de su hija echaba ahora afuera, con el terror de perderla, los rencores de su descendencia podrida. Habían acumulado hiel sobrado tiempo para que el vaso no quedara distendido, y al menor contacto el veneno se vertía afuera. Desde el primer disgusto emponzoñado habíanse perdido el respeto; y si hay algo a que el hombre se siente arrastrado con cruel fruición, es, cuando ya se comenzó, a humillar del todo a una persona. Antes se contenían por la mutua falta de éxito; ahora que éste había llegado, cada cual, atribuyéndolo a sí mismo, sentía mayor la infamia de los cuatro engendros que el otro habíale forzado a crear.

Con estos sentimientos, no hubo ya para los cuatro hijos mayores afecto posible. La sirvienta los vestía, les daba de comer, los acostaba, con visible brutalidad. No los lavaban casi nunca. Pasaban casi todo el día sentados frente al cerco, abandonados de toda remota caricia.

De este modo Bertita cumplió cuatro años, y esa noche, resultado de las golosinas que era a los padres absolutamente imposible negarle, la criatura tuvo algún escalofrío y fiebre. Y el temor a verla morir o quedar idiota, tornó a reabrir la eterna llaga.

Hacía tres horas que no hablaban, y el motivo fue, como casi siempre, los fuertes pasos de Mazzini.

—¡Mi Dios! ¿No puedes caminar más despacio? ¿Cuántas veces?. . .

—Bueno, es que me olvido; ¡se acabó! No lo hago a propósito.

Ella se sonrió, desdeñosa: —¡No, no te creo tanto!

—Ni yo, jamás, te hubiera creído tanto a ti. . . ¡tisiquilla!

—¡Qué! ¿Qué dijiste?...

—¡Nada!

—¡Sí, te oí algo! Mira: ¡no sé lo que dijiste; pero te juro que prefiero cualquier cosa a tener un padre como el que has tenido tú!

Mazzini se puso pálido.

—¡Al fin! —murmuró con los dientes apretados—. ¡Al fin, víbora, has dicho lo que querías!

—¡Sí, víbora, sí! Pero yo he tenido padres sanos, ¿oyes?, ¡sanos! ¡Mi padre no ha muerto de delirio! ¡Yo hubiera tenido hijos como los de todo el mundo! ¡Esos son hijos tuyos, los cuatro tuyos!

Mazzini explotó a su vez.

—¡Víbora tísica! ¡eso es lo que te dije, lo que te quiero decir! ¡Pregúntale, pregúntale al médico quién tiene la mayor culpa de la meningitis de tus hijos: mi padre o tu pulmón picado, víbora!

Continuaron cada vez con mayor violencia, hasta que un gemido de Bertita selló instantáneamente sus bocas. A la una de la mañana la ligera indigestión había desaparecido, y como pasa fatalmente con todos los matrimonios jóvenes que se han amado intensamente una vez siquiera, la reconciliación llegó, tanto más efusiva cuanto hirientes fueran los agravios.

Amaneció un espléndido día, y mientras Berta se levantaba escupió sangre. Las emociones y mala noche pasada tenían, sin duda, gran culpa. Mazzini la retuvo abrazada largo rato, y ella lloró desesperadamente, pero sin que ninguno se atreviera a decir una palabra.

A las diez decidieron salir, después de almorzar. Como apenas tenían tiempo, ordenaron a la sirvienta que matara una gallina.

El día radiante había arrancado a los idiotas de su banco. De modo que mientras la sirvienta degollaba en la cocina al animal, desangrándolo con parsimonia (Berta había aprendido de su madre este buen modo de conservar frescura a la carne), creyó sentir algo como respiración tras ella. Volvióse, y vio a los cuatro idiotas, con los hombros pegados uno a otro, mirando estupefactos la operación... Rojo... rojo...

—¡Señora! Los niños están aquí, en la cocina.

Berta llegó; no quería que jamás pisaran allí. ¡Y ni aun en esas horas de pleno perdón, olvido y felicidad reconquistada, podía evitarse esa horrible visión! Porque, naturalmente, cuando más intensos eran los raptos de amor a su marido e hija, más irritado era su humor con los monstruos.

—¡Que salgan, María! ¡Échelos! ¡Échelos, le digo!

Las cuatro pobres bestias, sacudidas, brutalmente empujadas, fueron a dar a su banco.

Después de almorzar, salieron todos. La sirvienta fue a Buenos Aires, y el matrimonio a pasear por las quintas. Al bajar el sol volvieron;, pero Berta quiso saludar un momento a sus vecinas de enfrente. Su hija escapóse enseguida a casa.

Entretanto los idiotas no se habían movido en todo el día de su banco. El sol había traspuesto ya el cerco, comenzaba a hundirse, y ellos continuaban mirando los ladrillos, más inertes que nunca.

De pronto, algo se interpuso entre su mirada y el cerco. Su hermana, cansada de cinco horas paternales, quería observar por su cuenta. Detenida al pie del cerco, miraba pensativa la cresta. Quería trepar, eso no ofrecía duda. Al fin decidióse por una silla desfondada, pero faltaba aún. Recurrió entonces a un cajón de kerosene, y su instinto topográfico hízole colocar vertical el mueble, con lo cual triunfó.

Los cuatro idiotas, la mirada indiferente, vieron cómo su hermana lograba pacientemente dominar el equilibrio , y cómo en puntas de pie apoyaba la garganta sobre la cresta del cerco, entre sus manos tirantes. Viéronla mirar a todos lados, y buscar apoyo con el pie para alzarse más.

Pero la mirada de los idiotas se había animado; una misma luz insistente estaba fija en sus pupilas. No apartaban los ojos de su hermana, mientras creciente sensación de gula bestial iba cambiando cada línea de sus rostros. Lentamente avanzaron hacia el cerco. La pequeña, que habiendo logrado calzar el pie, iba ya a montar a horcajadas y a caerse del otro lado, seguramente, sintióse cogida de la pierna. Debajo de ella, los ocho ojos clavados en los suyos le dieron miedo.

—¡Soltáme! ¡Déjame! —gritó sacudiendo la pierna. Pero fue atraída.

—¡Mamá! ¡Ay, mamá! ¡Mamá, papá! —lloró imperiosamente. Trató aún de sujetarse del borde, pero sintióse arrancada y cayó.

—Mamá, ¡ay! Ma. . . —No pudo gritar más. Uno de ellos le apretó el cuello, apartando los bucles como si fueran plumas, y los otros la arrastraron de una sola pierna hasta la cocina, donde esa mañana se había desangrado a la gallina, bien sujeta, arrancándole la vida segundo por segundo.

Mazzini, en la casa de enfrente, creyó oír la voz de su hija.

—Me parece que te llama—le dijo a Berta.

Prestaron oído, inquietos, pero no oyeron más. Con todo, un momento después se despidieron, y mientras Bertita a dejar su sombrero, Mazzini avanzó en el patio.

—¡Bertita!

Nadie respondió.

—¡Bertita! —alzó más la voz, ya alterada.

Y el silencio fue tan fúnebre para su corazón siempre aterrado, que la espalda se le heló de horrible presentimiento.

—¡Mi hija, mi hija! —corrió ya desesperado hacia el fondo. Pero al pasar frente a la cocina vio en el piso un mar de sangre. Empujó violentamente la puerta entornada, y lanzó un grito de horror.

Berta, que ya se había lanzado corriendo a su vez al oír el angustioso llamado del padre, oyó el grito y respondió con otro. Pero al precipitarse en la cocina, Mazzini, lívido como la muerte, se interpuso, conteniéndola:

—¡No entres! ¡No entres!

Berta alcanzó a ver el piso inundado de sangre. Sólo pudo echar sus brazos sobre la cabeza y hundirse a lo largo de él con un ronco suspiro.

viernes, 7 de octubre de 2011

Los Illuminati

Los inicios y entresijos de una poderosa sociedad secreta que según muchos historiadores y estudiosos, mueve los hilos de la política y la economía mundial. George Washington, Mozart, Bethoven, y Goethe pudieron pertenecer a este entramado. en la actualidad banqueros, políticos, empresarios y altos cargos religiosos podrían formar parte de este grupo de poder clandestino.



Saludos
Vicky Noticias

martes, 4 de octubre de 2011

Leyendas de la Casa Blanca

El edificio más emblemático del mundo guarda historias desconocidas para la mayoría. Conspiraciones y asesinatos se entremezclan en este centro mundial de poder con supuestas leyendas de aparecidos que merodean por las entrañas de la Casa Blanca.
Descubre los secretos paranormales de una de las mansiones más poderosas e importantes en el mundo. En el video a continuación podrás ver algunos de los hechos paranormales más significativos para los Estados Unidos.



Fuente: www.youtube.com

Saludos
VickyNoticias

martes, 27 de septiembre de 2011

Vlad Tepes "El Empalador": La verdadera historia de Drácula

El nombre Drácula evoca una avalancha de imágenes oscuras en nuestra mente, películas de horror de vampiros y de cazadores de vampiros, fortalezas oscuras en Rumania y líderes tiránicos capaces de todo tipo de actos malvados. Aquí hallaran información del Drácula en el que se inspiraron Bram Stoker y Jeanne Kalogridis para escribir sus libros: El Príncipe Vlad Tepes, nacido en 1431, y muerto en 1476, señor de las tierras hoy conocidas como Rumania.

Esta sección le debe mucho a los investigadores de Drácula, Radu Florescu y Raymond McNally, cuyos fantásticos libros "En busca de Drácula" y "Dracula, el principe con varios rostros", son los recursos principales en las novelas de la Familia Dracula.

Vlad Tepes nació en la ciudad de Sighisoara en Transylvania, actualmente la región norte de Rumania en 1431 y después llegó a gobernar el área del sur de Rumania conocida como Wallachia. La palabra "tepes" en rumano significa "empalador" y Vlad era un sobrenombre que recibió por la forma de castigar y empalar a sus enemigos. El empalamiento era una singular forma de ejecución que en la que la víctima moría empalada entre las piernas, clavada en una larga estaca de madera. Vlad especialmente disfutaba con las ejecuciones en masa, donde algunas victimas eran empaladas en el acto y se mantenian en la parte superior de la estaca. Quedaban suspendidos en la parte superior y el peso de sus cuerpos los arrastraba poco a poco hacia abajo, causando un horrible final al destruir todos sus órganos internos. Para disfrutar más estos espectáculos, Vlad ordenaba un banquete junto a sus víctimas y disfrutaba de una suculenta cena escuchando los gemidos y sonidos que emitían los moribundos.

En adicción a su título de "Empalador", Vlad fue conocido como Drácula que significa "hijo del dragón". Originalmente este título se lo otorgaron por causa de su padre que pertenecía a la Orden del Dragón, una orden religiosa formada por el Emperador Rumano Segismundo para defenderse de los turcos. El viejo Vlad usaba el símbolo del dragón en sus monedas y utilizaba el nombre Dracul, un diminutivo del nombre de su hijo. A medida que se conocía el talento del joven Vlad para torturar el nombre de Drácula llegó a ser interpretado como el siniestro "hijo del diablo".

Al mismo tiempo que Vlad se hizo famoso por su sadismo, era respetado por sus ciudadanos por su fiereza contra los turcos. Era respetado como guerrero y gobernante que no toleraba el crimen entre su gente, y durante su reinado erigió grandes monasterios. A pesar de la poca ambición política de Vlad, la turbulenta atmósfera política de la época llegó a su reino. Fue desterrado dos veces de su tierra, por un breve período en 1448, de nuevo de 1456 a 1462 y un par de semanas en el año de su muerte 1476.

Finalmente, Drácula murió violentamente a manos de un espía turco. Fue enterrado en uno de los monasterios que empadronó en la isla de Snagov.

En contra de la creencia popular, el castillo de Drácula no existe en Transylvania, las ruinas todavía permanecen en el norte de Wallachian ciudad de Tirgoviste.

La tumba de Vlad el Empalador se encuentra el pie de su castillo y está vacía nadie sabe quien se llevó su cadaver.


Saludos 
Vicky Noticias

lunes, 12 de septiembre de 2011

Interno 66

Como todos los días, por la mañana me encuentro con varios compañeros de quinto grado para ir caminando hasta la escuela. Carlos, mi compañero de banco, el más alto y corpulento del curso. Tavo, flaquito y pálido, siempre con miedo a todo. Andrés, le decimos el Facha y yo, Martín.

Siempre salimos temprano, para ir charlando tranquilos y siempre pasamos por un lugar maravilloso. En realidad, nunca entramos y desde la calle apenas podemos ver algo. El predio debe ocupar unas dos manzanas.Está rodeado de un paredón altísimo, pero una reja flanquea la entrada. A través de la reja podemos ver estacionados, decenas de colectivos destartalados.

Dice mi papá que cuando los colectivos tienen un accidente o el choque es muy grande, muchas veces no conviene arreglarlos porque es muy caro, entonces los remolcan hasta ese depósito y los usan como repuestos para otros vehículos.
La verdad es que solo vimos entrar o salir a un señor que llega por las mañanas que parece ser el cuidador.

Para nosotros es como un parque de diversiones inaccesible al que miramos con la pretensión de poder ingresar sin pagar entrada. Muchas veces es nuestro tema de conversación. Que por donde se podrá entrar, que qué pasaría si saltáramos la reja, que si el señor lo cuidará día y noche, y así continuamos divagando sobre la posibilidad de introducirnos en el preciado depósito vehicular.

Por la tarde, al volver de la clase de gimnasia, vimos que el cuidador estaba cerrando la reja y luego se iba caminando despacito hacia la parada de colectivos.

Carlos, vio al instante una oportunidad.- ¿Y si entramos? Nos preguntó entusiasmado.

-No, mejor nos vamos, dijo Tavo con esos ojos de cordero miedoso.

-¡Si! ¡Dale, entremos! Se entusiasmó el Facha.

Yo miré el reloj y vi que todavía era temprano. ¡Total! ¿Cuanto tiempo tardaríamos en dar una vuelta?, con una hora alcanza y sobra, pensé.

Carlos ya estaba montado en lo alto de la reja y nos daba una mano para ayudarnos a treparla. Tavo, como siempre, fue el último. Enganchó la pierna en el travesaño y mientras trepaba repetía: -Nos van a agarrar, va a venir la policía, nos van a dar una flor de paliza.

Carlos enojado le gritó-¡O te callas o te vas!

Ya estábamos todos adentro. Era un paraíso. Colectivos de todos los colores y de todas las líneas, acarreando tremendos choques. Algunos hacía rato que estaban allí, por el óxido de los hierros. Otros parecían más recientes. Había varios incendiados.

Nos llamó la atención el interno 24 de la línea 106. Todo el frente y el lateral derecho destrozado. ¿Qué habría pasado? No quedaba una ventanilla sana de ese lado y los asientos, tapizados en cuerina negra, estaban destrozados. El accidente debió ser terrible.

El interno 24 estaba medio inclinado, pero igual entramos a mirar. Todos menos Tavo, que se quedó petrificado en medio del playón.

Una niebla espesa comenzó a descender. ¡Qué humedad!, pensé.

En el interior, encontramos entre los hierros retorcidos de los asientos desencajados, un chupete, un zapato, anteojos rotos, un diario, otro zapato de mujer. Había vidrios del tamaño de la sal gruesa desparramados en el interior. Un escarpín de bebé colgaba del espejo retrovisor del conductor. Pensé que posiblemente eran las pertenencias perdidas de los pasajeros.

Un grito nos sobresaltó. Salimos disparados a la carrera. Era Tavo. -Algo se movió allá atrás. ¡Vayámonos!. Dijo asustado.

Carlos preguntó: -¿Por dónde?

-Atrás del 88. Vi algo que se movió. Me quiero ir.

El Facha, le dijo -Es temprano todavía. -¡Vamos a ver! y salió corriendo hacía el sitio señalado, seguido a corta distancia por Carlos que estaba a sus anchas.

Yo también tenía ganas de ir a investigar pero lo vi tan alterado a Tavo que decidí quedarme un rato con el y ver que pasaba.

Transcurrieron unos minutos y la impaciencia me estaba afectando. ¿Y? Grité con todas mis fuerzas.

-¡Vengan, Vengan! se escuchó la voz de Carlos. Lo agarré del brazo a Tavo y le dije: -Vamos a ver.

-¡No! ¡No quiero! protestó

-!O venís o venís!. Le dije y lo arrastré contra su voluntad.

Había un colectivo en perfectas condiciones. El interno 66 de la línea 60. Carlos y el Facha se habían acomodado en su interior. Carlos estaba sentado al volante cual conductor profesional. Subimos y nos sentamos en los primeros asientos. Todos reíamos divertidos. Hasta Tavo parecía contento con el descubrimiento..

De repente se cerraron las puertas automáticamente.

-¿Qué tocaste? Le grité

-¡Nada! ¡No toqué nada!!Te lo juro!

De pronto se encendieron las luces. -¡Algo tocaste! Le dijo el Facha.

Carlos sorprendido gritó : -¡Te juró que no! Y como un resorte saltó de la butaca del conductor para sentarse junto a nosotros, en los asientos de pasajeros.

Nos miramos todos extrañados. Tavo comenzó a transpirar de los nervios y a restregarse las manos.

No habíamos salido de nuestro asombro cuando el motor comenzó a rugir. La palanca de cambios se movió como por arte de magia y el colectivo comenzó a avanzar lentamente por el playón, conducido por quién sabe quién. El chofer fantasma puso segunda y avanzó a mayor velocidad. Luego tercera y finalmente pasó en pocos segundos a cuarta.

El colectivo avanzaba por el playón, rodeando otro grupo de vehículos estacionados en el centro del mismo a gran velocidad. Teníamos que sujetarnos fuertemente de los asientos para no caernos.

Tavo lloraba y gritaba sin parar. Pronto los cuatro acompañamos sus gritos a coro. A nuestros gritos se sumaron risas fantasmales que agregaron pánico a esa experiencia descontrolada. De pronto sonó el timbre de la puerta trasera. El chofer fantasma redujo la velocidad, la puerta trasera se abrió y se cerró en segundos para volver a tomar carrera rápidamente.

Los cuatro, impávidos sin saber que hacer, veíamos caer la tarde en nuestro viaje misterioso a ninguna parte.

La velocidad impedía que pudiéramos pararnos.

Carlos comenzó a arrastrarse por el piso mientras se sujetaba de los asientos y tomando a Tavo del brazo lo obligó a tirarse al piso hacia la puerta trasera. De repente, escuchamos nuevamente el timbre de la puerta trasera, era nuestra oportunidad de escapar.

Carlos ya estaba con Tavo junto a la puerta. El colectivo redujo la velocidad, frenó y la puerta se abrió. Carlos y Tavo se arrojaron del colectivo. El Facha y yo no llegamos a tiempo ya que la puerta volvió a cerrarse en segundos.

Carlos y Tavo que estaban a salvo, nos miraban espantados desde el playón. Y nosotros continuamos nuestro viaje estirados en el piso junto a la puerta trasera, entre las carcajadas de los espectros que nos acompañaban, con la esperanza de que alguno tocara el ansiado timbre.

La noche se acercaba. Mientras tanto, Carlos Y Tavo arrastraron un par de cubiertas para depositarlas en medio de esa pista macabra con la intención de detener al interno 66. Pero el fantasma maniobró esquivando el obstáculo con destreza mientras lanzaba una carcajada que resonó como un tambor.

Pensé que jamás podríamos abandonar esa máquina siniestra ya que el timbre no volvió a sonar.

Carlos seguía tramando la manera de detener al colectivo. Entonces, se paró a un costado y estiró el brazo. El chofer detuvo su marcha y abrió la puerta delantera para permitir su ingreso. Pero Carlos no subió. El chofer , entonces, volvió a acelerar en loca carrera.

Con el Facha nos arrastramos hacia la puerta delantera y esperamos. Nuevamente Carlos estiró el brazo en un nuevo intento por detener la alocada marcha. El chofer frenó y abrió la puerta delantera. Ahí nos abalanzamos y nos arrojamos rápidamente.

Estábamos a salvo. Un poco magullados, pero vivos. Salimos corriendo, trepamos la reja del portón y llegamos a la calle. Cuando miramos hacía atrás. El interno 66 de la línea 106 estaba estacionado en el lugar de siempre.

FIN

jueves, 1 de septiembre de 2011

Los Alfaques. 33 años de apariciones fantasmales tras la muerte de 216 personas.

Las apariciones espectrales en las carreteras no siempre forman parte de una leyenda.

Existen lugares donde la realidad supera la ficción.

Las carreteras en demasiadas ocasiones forman parte de las historias de terror y las leyendas como lugares donde los fantasmas se aparecen a conductores que transitan por un determinado lugar a altas horas de la noche.

Son muchas las leyendas que existen en cuanto a este tipo de apariciones espectrales, la más conocida es sin duda la de la chica de la curva, además el cine también se a interesado por buscar este tipo de escenarios para recrear esas leyendas y plasmarlas en la gran pantalla, pero sin emabrgo no todo son leyendas ni películas cinematográficas, existen lugares donde un determinado tramo de carretera muestra a sus transitantes la parte más real de alguna de esas historias de terror, propiando apariciones de figuras extrañas que parecen deambular por el lugar ajenas al entorno que les rodea.

En los Alfaques, cerca de Tarragona, hace casi 30 años ocurrió una gran tragedia donde más de un centenar de personas perdieron la vida y como suele ocurrir en algunos de esos lugares donde la muerte violenta deja su huella, años después esa barbarie parece manifestarse para recordar a las personas que pasan por el lugar que un día hubo gente ahí, viviendo sus últimos instantes de vida y que a día de hoy se puede observar una especie de reproducción espectral de esos últimos momentos de existencia que tubieron dentro del mundo de los vivos.

Mas de 100 personas mueren de forma instantanea en el momento de la explosión, según algunos expertos esta podría ser la causa de los 28 años de apariciones.

El 11 de Julio de 1.978 un camión cisterna cargado con 25 toneladas de Propileno líquido, circulaba por la actual N-340 superando su carga en algo más de 5 toneladas, según lo permitido para ese tipo de camión cisterna.

Además según las investigaciones posteriores, dicho camión no cumplía las normas de seguridad en la cisterna, ya que no disponía de ningún sistema que expulsase la presión acumulada sobrante.

Ese día las 800 personas que residían de forma vacacional en el Camping de los Alfaques, no se podían imaginar ni por un solo instante la tragedia que iba a asolar ese lugar.

A la altura de San Carlos de la Rápita, en Tarragona, el camión debido a un fallo hidráulico en la cisterna, provocó el escape gaseoso del líquido, dando paso a una posterior explosión justo delante del Camping de los Alfaques. Según investigaciones de la Guardia Civil, el radio de expansión llegó hasta los 200 metros aproximadamente, matando de forma instantánea a más de cien personas, además otro centenar murió por consecuencia de esta explosión, la cual conmocionó a todo el país y parte del extranjero, ya que algunas de las personas inscritas en ese camping eran alemanes o franceses entre otras nacionalidades.

Salta la noticia sobre apariciones de forma pública en los medios de comunicación, testigos de excepción: Iker Jimenez y los oyentes de Milenio 3.

Javier Martín Moraleda natural de Zaragoza, llama por teléfono el día 6-09-204 en directo al programa de Iker Jiménez, Milenio 3, que se emite en la cadena Ser, para comentar una experiencia que tuvo el 19 de Agosto del 2003 al pasar delante del camping de los Alfaques.


Esta llamada conmocionó a la audiencia del programa, ya que en esos instantes el presentador Iker Jimenéz estaba hablando de ese trágico suceso que asoló al pueblo de Tarragona ese 11 de Julio de 1978 y de las posteriores leyendas que fueron surgiendo a raíz de este trágico suceso.

Javier Martín circulaba sobre las dos de la mañana por una larga recta de poca visibilidad, al observar que circulaba sin vehículos en las proximidades, encendió las luces largas para visionar mejor la calzada, fue entonces cuando pudo observar a siete u ocho personas al otro lado de la carretera, invadiendo incluso el carril y separados entre si por una distancia aproximada de dos metros.

Según el testigo había niños, adultos y personas ancianas, pero todos parecían estar quietos y con la mirada fija, unos mirando la carretera y otros la inmensa llanura que queda al lado opuesto de la calzada, aquello sorprendió mucho a Javier Martín, quien se fue aproximando con su vehículo y justo al llegar a su altura de estas personas se percató de algo insólito, aquella gente iba vestida con ropa veraniega, algunos incluso llevaban en su cabeza las típicas gorras de sol, aunque hubo algo que extrañó aun más si cabe a este conductor, fue sin duda que aquellas extrañas personas se mostraban indiferentes al paso del coche, a su entorno y además estaban allí completamente a oscuras en una carretera de poca visibilidad sin tener ni una sola linterna, era según Javier, como si para esa gente no existiera todo lo que estaba a su alrededor.

Al pasar a este grupo de extraños personajes, Javier despertó a su mujer que dormía en el coche y esta le contó que estaban por el camping de los Alfaques, donde hace algunos años murió mucha gente quemada y se vivió una auténtica tragedia.

Javier Martín reconoció públicamente que después de escuchar el relato de su mujer, pasó el miedo más intenso de toda su vida.

Algunas personas creyeron que todo esto fue un montaje por parte del programa de la Cadena SER, para ganar audiencia, pero casi 3 años después siguen apareciendo testimonios que parecen indicar todo lo contrario.

En un primer momento saltó la alarma de la incredulidad ya que se pensó en un montaje por parte de Milenio 3 para ganar audiencia con este caso, pero lo cierto es que casi tres años después hemos podido recopilar multitud de testimonios que aseguran haberse topado con estas extrañas personas deambulando por esa carretera o testigos que dicen haber presenciado sombras humanas en el lugar.

También hay quien da fe de que allí se registran numerosas psicofonías durante la noche o incluso decenas de personas que hablan de gente con el rostro quemado que parece pasear por esa carretera sin rumbo fijo.

Los primeros testimonios datan de 1.980, dos años después de la tragedia, fecha en que comienzan este tipo de apariciones según los testimonios recopilados hasta el momento, ya que en esos dos años anteriores parece no existir ningún testigo que asegure haber presenciado sucesos de este tipo en las rodalias del camping de los Alfaques, cosa que podría incluso avalar la teoría que algunos expertos en este tipo de sucesos plantean diciendo que del momento de la muerte trágica hasta que comienzan a desencadenarse los fenómenos paranormales, pasa un espacio de tiempo considerable de varios meses o años.

Otra de las teorías que existen con respecto a este tipo de fenómenos es la que plantea la posibilidad de que una muerte repentina puede dejar al espíritu de la persona fallecida completamente confundida ya que al haber sido todo tan rápido no se a percatado de su propia muerte y no comprende que está ocurriendo en su entorno, lo que podría llegar a explicar este tipo de conductas por parte de estos supuestos espectros que parecen vagar por los lugares donde la masacre o la barbarie estuvo presente.

Tres compañeros sufren anomalías en los aparatos de registro y presencian durante una investigación varias presencias que se esfuman delante de sus propios ojos.

Juan José Rubio, junto con sus compañeros Pedro Gómez y Miguel Delgado acudieron durante varios fines de semana a esta N-340 a la altura del camping los Alfaques en busca de obtener respuestas sobre los extraños sucesos que venían repitiéndose en el lugar.

La última vez que estuvieron fue el Lunes 18 de Septiembre, pasaron allí desde la una de la madrugada hasta las cinco aproximadamente, según Juanjo esa noche fueron testigos de lo insólito en dos ocasiones, la primera fue cuando pasaban con el coche a unos 800 metros del camping dirección Tarragona y pudieron observar como varias personas permanecían en el arcén de la carretera y ante sus propios ojos desaparecían segundos después.

Una vez en el sitio y después de buscar un lugar estratégico para acomodarse a un lado de la carretera, comenzaron a realizar sesiones psicofónicas y grabaciones de vídeo mientras Miguel se encargaba de realizar algunas fotografías del lugar.

Todo transcurría con aparente normalidad aunque según las palabras de Juanjo, los tres sentían la sensación de estar acompañados, "algo muy común en los lugares donde suceden este tipo de apariciones" sobre las tres de la mañana ocurrió algo que dejó a los tres compañeros completamente asombrados y por lo cual posteriormente decidieron ponerse en contacto conmigo para contarme sus experiencias en el lugar, lo que desencadenó posteriormente en la realización exhaustiva de esta investigación documental.

A las tres de la mañana todos los aparatos "cámara de vídeo, cámara de fotografías y las dos grabadoras de audio" dejaron de funcionar a la vez, pilas y baterías se había descargado de forma simultanea, cosa que en un primer momento achacaron al desgaste de las mismas debido al uso, aunque les sorprendía que se hubieran producido en el mismo instante, no le dieron mayor importancia y decidieron cambiar las pilas y la batería de la videocamara, fue entonces cuando se toparon con lo absurdo, ninguna de las pilas de recambio, ni la batería que llevaban funcionaba.

Aquello sorprendió a este grupo de investigadores que posteriormente se puso en contacto conmigo por que aquel sucedo parecía tener relación con las anomalías que sucedían con este tipo de aparatos en una de las investigaciones que estaba realizando.

Las leyendas urbanas, también empiezan a cobrar fuerza en esta historia donde se mezcla con la masacre, el sufrimiento y las apariciones.

La ruta Valencia-Tarragona le había sido encargara a Fernando, quien debía transportar material líquido peligroso, aun así decidió llevarse a su mujer y su hija en el camión cisterna, para hacer más ameno el viaje. Era media noche cuando transitaba por la provincia de Tarragona y algo le sorprendió en la noche, a ambos lados de la carretera se encontraban varios niños vestidos de playa con el bañador, las camisetas de tirantes e incluso algunos de ellos con cubitos y palas.

Estos niños parecían asustarse del camión y salían despavoridos a esconderse, por lo cual Fernando despertó a Carmen, su mujer, para decirle lo que estaba sucediendo "Carmen, que estarán tramando esos niños que se esconden" Por la mañana fueron a desayunar a la cafetería del Hostal y contaron aquella anécdota al camarero quien le dijo a la pareja que señalaran en un mapa el lugar exacto donde estaban los niños. Justo al lado del dedo de Fermando había un símbolo pintado en el mapa que indicaba que allí había un camping, el camarero fue a su casa y a los pocos minutos apareció con un recorte antiguo de periódico "tragedia en la camping los Alfaques, 216 personas muertas al explotar un camión cisterna que transportaba materiales peligrosos" La historia de este camionero valenciano está considerada para muchos como una leyenda urbana, cierto o no, la realidad como en muchos otros casos supera a la ficción, la prueba en este caso son las apariciones que están presentes después de 33 años, teniendo como últimos testigos a tres investigadores de lo desconocido, Juanjo Rubio, Pedro Gomez y Miguel Delgado, quienes esa madrugada de Septiembre se enfrentaron cara a cara con lo desconocido.

En la actualidad el camping funciona perfectamente, es un lugar además muy concurrido, quizás por eso algunos de los testigos de estos últimos años sean personas que han pasado allí algunos días viviendo en esa zona donde la impregnación parece dejar una vez más su huella.

FUENTE: www.leyendasurbanasblog.blogspot.com

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Vicky Noticias

miércoles, 24 de agosto de 2011

Fantasmas en Buenos Aires: las historias de terror del Subte A

La línea A se inauguró en 1913, haciendo el recorrido de Plaza de Mayo a Primera Junta. Fue uno de los primeros subtes de Latinoamérica, el tercero en el mundo y se mantiene casi intacto.


-El fantasma de la novia: Hace muchos años, una mujer se encontraba en el altar esperando a su novio para casarse, pero recibió por parte de sus amigos una terrible noticia: su amado no se presentaría a la boda porque se había arrepentido. Ella entró en una crisis nerviosa y corrió a la boca de subte para luego arrojarse a las vías.
Muchos cuentan que entre las estaciones Pasco y Alberti deambula su fantasma con vestido de novia, aunque hace mucho que nadie lo ve.
El fantasma sólo se ha visto los días sábados por la tarde, dentro del horario en que habría tenido lugar la boda, de haberse realizado.
La historia cuenta que después de varios años, el novio fue mortalmente acuchillado en la calle San José y a partir de aquel momento nunca más se volvió a ver a la novia flotando por las estaciones Alberti y Pasco.

-El degollado del sanitario: Un antiguo operario de la estación Sáenz Peña concurrió una mañana a los sanitarios destinados al personal de servicio. En ellos encontró a un hombre degollado sobre un gran charco de sangre.
Su primera reacción fue salir a los gritos para alertar al personal de seguridad de la estación, quienes acudieron rápidamente a inspeccionar el lugar. Pero al regresar, el sitio estaba en perfectas condiciones.
Concluyeron que todo el asunto se debía a una alucinación sufrida por las condiciones del ámbito laboral.
Pero al poco tiempo volvió a repetirse la situación, esta vez protagonizada por otro trabajador. De hecho, durante largo tiempo muchos empleados afirmaban haber visto al degollado en el baño de dicha estación, a tal punto que se decidió clausurar esos baños.
Estos hechos desencadenaron una investigación que estableció que muy cerca de la estación, precisamente en la calle San José, años atrás habían acuchillado en el cuello a un hombre, quien se desangró mientras huía, y finalmente cayó muerto a metros de la boca del subte de la estación Sáenz Peña.

-La estación fantasma: Otro de los sucesos es contado no sólo por trabajadores de la línea A sino también por pasajeros. En uno de los trayectos en los que se corta la luz de los vagones, muchos afirman haber visto una extraña estación que no figura en el recorrido, en la que hay personas con vestimentas antiguas esperando el subte.

-El cuidador del cementerio: Muchos han visto deambular por los túneles del Subte A un pequeño ser vestido de negro con un farol en sus manos, pero nadie quiere hablar de él; algunos porque dicen que es el mismo diablo, y otros porque afirman que es el cuidador de un cementerio muy antiguo.
Cuando se realizaron las primeras excavaciones para construir los túneles se encontró un cementerio y algunos comenzaron con el saqueo de objetos valiosos. Pero de repente hubo un derrumbe que dejó a los saqueadores atrapados, y las autoridades decidieron cambiar el trayecto del subte, desviándolo de ese lugar.
Todos afirman que el extraño sujeto es el cuidador de los tesoros del cementerio.

Saludos
Vicky Noticias

viernes, 19 de agosto de 2011

La Maldición de la Familia Lee

Bruce y Brandon Lee

La muerte accidental del hijo, y del famoso actor experto en artes marciales, Bruce Lee, despertó todo tipo de especulaciones… ¿Era posible que tuviera lugar un fallo de seguridad tan grave durante un rodaje de cine?

Hechos:

La trágica noche del 30 al 31 de marzo de 1993, durante el rodaje de una escena de la película El cuervo, que protagonizaba el hijo de Bruce Lee, Brandon, un disparo acabó con su vida.
En la escena, Brandon acudía a rescatar a su novia en la ficción y recibía un disparo en el abdomen. Los efectos especiales habían dispuesto al “malo de la película” con una pistola con balas de fogueo y al actor con una bolsa de sangre que llevaba bajo su ropa. Sin embargo y, para asombro de todos los presentes, el arma disparó una bala de verdad que hirió mortalmente al actor.
No ha quedado rastro de las imágenes de aquel rodaje, pues el director las mandó destruir en un intento por preservar aquel desdichado acontecimiento del morbo del público.
20 años antes, en el mes de julio de 1973, su padre, Bruce Lee, caía redondo tras sufrir un raro dolor de cabeza. El examen forense certificó un derrame cerebral, pero las sospechas siempre apuntaron a una conspiración. Según la única testigo presencial, su amiga Betty Ting Pei, el actor sintió un intenso dolor de cabeza que le llevó a tumbarse en la cama. Betty le proporcionó un analgésico que sumió a Bruce en un estado de inconsciencia profunda, del cual no volvería a despertar.

Teorias:

- Bruce Lee asesinado por las Triadas de Hong Kong: Esta teoría mantiene que las mafias chinas se confabularon para acabar con la vida del actor, por no colarborar con ellas ni ceder a sus chantajes.
- Bruce Lee asesinado por maestros de artes marciales: Según esta tesis, al actor pudo ser envenenado como venganza por haber revelado los secretos de los maestros.
- La maldición de los Lee: Con la muerte de su hijo Brandon, se disparó el rumor de que la familia podría ser víctima de una terrible maldición.

Pruebas:

- Durante la investigación de la muerte de Brandon, se descubrió que las balas de fogueo habían sido sustituidas a propósito por balas con pólvora, compradas en una tienda local de armas.
- A la teoría de la muerte por reacción alérgica de Bruce a un medicamento, el doctor Filkins, de gran prestigio en su tiempo, no dio por veraz esta explicación ya que, según afirmaba, las reacciones alérgicas a los fármacos suelen presentar indicios como hinchazón irregular en el cuello o insuficiencia respiratoria, síntomas que no presentó el cadáver del actor.

Conclusiones:

El actor Michael Masee, que efectuó el controvertido disparo que segó la vida de Brandon, fue considerado responsable de la muerte, pero nunca se presentaron cargos criminales en su contra.
Paradójicamente, el “accidente” tuvo lugar durante el rodaje de la última escena en que se usaban armas y pocos días después, Brandon iba a contraer matrimonio con su novia, Eliza Hutton.
Este aparente accidente no habría despertado la más mínima sospecha de no tener una macabra relación con el fallecimiento de Bruce Lee, 20 años antes. Bruce fue el primer maestro de artes marciales que se atrevió a mostrar sus trucos al resto del mundo en películas. Un hecho que no pareció agradar a los expertos en artes marciales.
Según se dijo por aquel entonces, Bruce se había negado además a ceder al chantaje de las Triadas chinas, mafías que controlan a la mayoría de los actores asiáticos. Hay quien piensa que Betty fue sobornada o extorsionada para que suministrara al actor un veneno que acabara con su vida.
Parece difícil sacar una conclusión definitiva de unos casos que, además, han sido cerrados ya. La conspiración ha dado lugar a una leyenda que envuelve a los dos intérpretes y que quedará para siempre en los anales de la historia del cine.

BRUCE (1ºFOTO) Y BRANDON (2º FOTO) LEE:






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Vicky Noticias

miércoles, 17 de agosto de 2011

Maximas a Merceditas

1° Humanizar el carácter y hacerlo sensible aun con los insectos que nos perjudican. Stern ha dicho a una Mosca abriendo la ventana para que saliese: Anda, pobre Animal, el Mundo es demasiado grande para nosotros dos.

2° Inspirarla amor a la verdad y odio a 1a mentira.

3° Inspirarla gran Confianza y Amistad pero uniendo el respeto.

4° Estimular en Mercedes la Caridad con los Pobres.

5° Respeto sobre la propiedad ajena.

6° Acostumbrarla a guardar un Secreto.

7° Inspirarla sentimientos de indulgencia hacia todas las Religiones.

8° Dulzura con los Criados, Pobres y Viejos.

9° Que hable poco y lo preciso.

10° Acostumbrarla a estar formal en la Mesa.

11° Amor al Aseo y desprecio al Lujo.

12° Inspirarla amor por la Patria y por la Libertad.

Tu Papá
San Martín


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Vicky Noticias

lunes, 15 de agosto de 2011

Love Song For A Vampire

Aquí les dejo la canción principal de la película de Drácula, de Francis Ford Coppola, la canción es interpretada por Annie Lennox.



Saludos
Vicky Noticias

viernes, 12 de agosto de 2011

HDN: Hombres De Negro

Amedida que aumentan las observaciones de OVNIS, crece también la persecución de que son objeto los testigos... Las visitas de los siniestros hombres de negro, siempre amenazadoras o cuanto menos inquietantes, consiguen a menudo silenciarlos.


¿Quienes Son Los Hombres De Negro?

Este es un gran misterio que la policía, los científicos y algunos ufólogos no han querido o no han podido investigar a fondo por lo tanto, no han comprendido en su cabal dimensión. Los llamados Hombres de Negro, es un tema difícil y escabroso para muchos.

Existen muchas especulaciones; unos comentan que son agentes de la KGB, de la desaparecida Unión Soviética, otros afirman que son agentes del FBI; otros mas opinan que son un grupo terrorista financiado por las mafias norteamericanas e italianas; otros cuantos mas señalan que son un grupo de brujos y hechiceros que han formado una "Orden Secreta" y que realizan practicas ocultistas, y el restante opina que son extraterrestres o "espías cósmicos".

Para contrarrestar todo este mar de dudas he aquí un breve , pero sustancioso articulo en el que tratamos la verdad acerca de los enigmáticos Hombres de Negro...

Para ubicar el origen de los llamados Hombres de Negro, hay que levantar la mirada hacia el espacio exterior. Efectivamente, hay que ubicarlos en el Cosmos. Son extraterrestres; una especie de "espías siderales", los cuales están formados por "agentes especiales" provenientes de distintas razas de alienígenas.


Objetivos Que Persiguen

El objetivo primordial es establecer la paz mundial. Están infiltrados entre el "bajo mundo" y de alguna manera impiden muchas masacres y destrucciones. Ellos son los responsables de la desactivación misteriosa de las armas nucleares que un país piensa arrojar a otro. Hacen llamadas anónimas a las autoridades con el fin de delatar a grandes mafias del narcotráfico. Protegen sin que se de cuenta nadie, a hombres importantes que son piezas claves en el mundo, cuya muerte podría provocar conflictos tremendos y hasta una Tercera Guerra Mundial.


Están En Todas Partes

Existen Hombres de Negro en el Pentágono, en el Kremlin, en Inglaterra, China, Japón, en todas partes de los cinco continentes. Las personas que los han visto los describen como "varones humanoides vestidos impecablemente con traje o con ropa negra".

Testimonios de decenas de personas los han visto descender de naves espaciales y detrás de cada suceso de importancia mundial.


Comunicación "Telepática"

Estos hombres casi no hablan.... Actúan. Se comunican telepáticamente entre ellos y tienen sus misiones que cumplir y su "territorio" que cuidar. Tres Hombres de Negro cuidaron a Margareth Thatcher cuando era presidenta del Reino Unido. Algunos otros estuvieran cuidando a Nixon hasta que sucedió el caso "Watergate". Cada presidente norteamericano tiene dos a cuatro Hombres de Negro que los cuidan.


Nadie Los Ha Contratado

Lo singular del asunto es que nadie los ha contratado y muy poca gente los ha visto. Son mandados por potencias extraterrestres para cuidar la estabilidad del planeta......


Conspiración A Albert Bender

"Viajé a lo Fantástico y encontré la respuesta", declaró Albert Bender, director del International Flying Saucer Bureau, organización amateur dedicada a los OVNIS, del estado norteamericano de Connecticut. "Sé qué son los platillos voladores." Desgraciadamente, el resto del mundo no se ha enterado, ya que a Bender se le impidió comunicar su descubrimiento al mundo. Como otros, recibió la visita de tres siniestros hombres vestidos de negro que consiguieron amedrentarle.

Bender tenía la intención de publicar sus decisivos descubrimientos en su propia revista, Space Review. Pero antes de hacerlo le pareció que debía exponer sus ideas a un colega. Le envió pues su articulo por correo y, pocos días después, llegaron los hombres.

Bender, que se había echado un momento en su cama porque no se encontraba muy bien, notó la presencia de "tres figuras oscuras" en la habitación. Las figuras se volvieron más claras. Todas vestían ropas oscuras. Parecían clérigos, pero llevaban sombreros de tipo Homburg. Era difícil distinguir sus caras porque los sombreros las ocultaban parcialmente y las sombreaban. La sensación de miedo desapareció... Súbitamente, los ojos de las tres figuras se iluminaron como linternas eléctricas concentrándose en mi. Parecían quemarme el alma y el dolor que sentía sobre los ojos se volvió casi insoportable. Entonces sentí que en aquel momento me estaban transmitiendo un mensaje por telepatía».

Sus visitantes confirmaron que Bender tenía razón en sus suposiciones acerca de la verdadera naturaleza de los OVNIS -uno de ellos llevaba consigo el informe de Bender- y le proporcionaron información adicional. Esto le aterrorizó tanto que se sintió muy dispuesto a aceptar sus exigencias de que cerrara su organización y dejara de publicar su revista. Se le dijo que no debía decir la verdad a nadie "por su honor de ciudadano americano".

¿Pretendería Bender que alguien crea su historia? Sus amigos y colegas quedaron atónitos; uno de ellos, Gray Barker, publicó un libro sensacionalista, They knew too much about flying saucers (Sabían demasiado sobre los platillos voladores), y el mismo Bender proporcionó una versión aún más extraña en su Flying Saucers and the Three Men (Platillos volantes y los tres hombres), publicado unos años después, en respuesta a los insistentes pedidos de sus ex-colegas. En él relataba una descabellada historia acerca de naves espaciales con bases en la Antártida, teoría que figura entre las más rebuscadas que se han dedicado a este tema. Se ha sugerido que la inverosimilitud de la historia de Bender se proponía despistar a los investigadores serios de OVNIS.

Créase o no, la versión original de la visita de los tres desconocidos presenta un enorme interés para los investigadores de OVNIS, por que existen muchos informes similares, provenientes a veces de personas que difícilmente pueden haberse enterado de la experiencia de Bender. Tanto quienes ven OVNIS como quienes los investigan pueden ser visitados por hombres de negro (HDN) y aunque la mayoría de los informes provienen de los Estados Unidos, hay otros que llegaron de Suecia, Italia, Gran Bretaña y México. Por otra parte, las visitas de los HDN se han venido produciendo durante tres décadas, al igual que las oleadas más importantes del fenómeno OVNI, y bien pueden haber tenido precursores en siglos anteriores.

Como la historia de Bender, la mayoría de los informes posteriores no sólo contienen detalles poco posibles, sino que son auténticamente ilógicos; prácticamente en todos los casos parecen existir más razones para descreer que para creer. Pero esto no elimina el misterio; simplemente exige que lo estudiemos desde otra perspectiva. Porque, hayan sucedido o no estas cosas, el hecho es que alguien informó acerca de ellas y, ¿por qué tanta gente iba a relatar estas extrañas y siniestras visitas, de forma independiente y, con frecuencia, de mala gana? ¿Y por qué sus relatos se parecen tanto entre si, y contribuyen de este modo a confirmar unas pautas persistentes que caracterizan uno de los mitos -o realidades- más poderosos de nuestro tiempo?


El Estereotipo Del Mito

El informe típico sobre HDN es más o menos como sigue: poco después de haber observado un OVNI, el sujeto (que puede ser un testigo o un investigador) recibe una visita. Con frecuencia, esto ocurre tan pronto que todavía no se ha producido un informe oficial ni una publicación. Para abreviar, los visitantes no pueden haber obtenido de forma normal la información que sin duda poseen: nombres, direcciones, detalles acerca del incidente y de la gente implicada.

La víctima está, casi siempre, sola en el momento de la visita, generalmente en su propia casa. Sus visitantes, que suelen ser tres, llegan en un gran coche negro. En Estados Unidos suele ser un prestigioso Cadillac, pero pocas veces de un modelo reciente. Al mismo tiempo, aunque se trata de un automóvil antiguo, lo más frecuente es que esté en perfectas condiciones, que esté escrupulosamente limpio por dentro y reluciente por fuera, y que presente incluso el inconfundible olor a "coche nuevo". Si el sujeto anota el número de matrícula y lo investiga, descubre siempre que se trata de un número inexistente.
Los visitantes son casi siempre hombres; muy raramente aparece una mujer, pero nunca más de una. Su aspecto se ajusta a la imagen estereotipada de un agente de la CIA o de los servicios secretos: llevan trajes oscuros, sombreros oscuros, corbatas oscuras, zapatos y calcetines oscuros, pero camisas blancas; los testigos comentan a menudo su aspecto impecable... toda la ropa que llevan parece recién comprada.
Las caras de los visitantes son descritas como vagamente extranjeras, casi siempre "orientales"; muchas descripciones hablan de ojos almendrados. Cuando su piel no es oscura, tienden a estar muy tostados. A veces aparecen toques extraños; en el caso del doctor Hopkins, que relataremos más adelante, el hombre de negro ¡parecía llevar los labios pintados de rojo! Los HDN tienen en general rostros serios y carentes de expresión; sus movimientos son rígidos y torpes. Su actitud es formal, fría, siniestra, casi amenazadora; nunca son simpáticos, aunque tampoco demuestran hostilidad. Los testigos han sugerido muchas veces que no parecían humanos.

Algunos HDN exhiben documentos de identidad y, por cierto, han aparecido llevando uniformes de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos u otros uniformes. Pueden mostrar tarjetas de identidad, pero como la mayor parte de la gente no reconoce las tarjetas de la CIA u otros servicios "secretos", eso no demuestra nada. Si dan sus nombres y el testigo trata de confirmarlos, descubre invariablemente que son falsos.

La entrevista incluye a veces un interrogatorio y, otras, una simple advertencia. De todos modos, los visitantes, aunque hacen preguntas, están muy bien informados y tienen acceso a informaciones secretas. Hablan con frases y entonación perfectas -a veces, demasiado perfectas- y su lenguaje suele tener reminiscencias del de los "malos" convencionales de las películas policíacas: "¡Caramba, señor Fulano; me temo que no me está diciendo la verdad!", "Señor Mengano. yo que usted no enviaría ese informe", amenazas corteses que tanto gustaban a los guionistas de Hollywood.

La visita termina casi invariablemente con una advertencia sobre la necesidad de no hablar con nadie del incidente (si se trata de un testigo) o de abandonar la investigación (si se trata únicamente de un investigador). A menudo se le amenaza con actos violentos. Y los HDN desaparecen tan súbitamente como habían llegado.

La mayor parte de los ufólogos de los OVNIS narrarían una historia como la precedente si se les pidiera que describieran una típica visita de HDN. Sin embargo, un examen comparativo indica que visitas tan "perfectas" ocurren pocas veces. Un estudio de 32 de los casos más detallados y fiables revela que muchos rasgos difieren de la historia arquetípica: en cuatro casos no se produjeron visitas, sino llamadas telefónicas, y, de los restantes, en cinco ocasiones había tres hombres, en dos había cuatro, en cinco había dos y en los demás un solo visitante.
Aunque el aspecto y la conducta de los visitantes se adapta en general al prototipo, varían de lo totalmente natural a lo totalmente estrafalario. El coche, pese a que en Estado Unidos es el medio de transporte más común, sólo es mencionado en un tercio de los informes; en cuanto a los detalles pintorescos -el Cadillac, el modelo anticuado, en perfecto estado- son más bien la excepción. De 22 informes norteamericanos, sólo 9 mencionan el coche; de éstos sólo tres eran Cadillac, sólo dos negros y sólo dos modelos antiguos.

Por otra parte, estos detalles arquetípicos tienden a ser más notorios en casos menos fiables, particularmente aquellos protagonizados por investigadores y no por quienes han visto un OVNI. Este hecho será relevante cuando consideremos las posibles explicaciones del fenómeno HDN.

Sin embargo, aunque el caso "ideal" de HDN no es universal en la práctica, tiene valor como una especie de retrato-robot, en el que figuran todos los rasgos que han sido observados. Quizás el caso que más se acerca al arquetipo sea el de Robert Richardson, de Toledo (Ohio), quien en julio de 1967 informó a la Aerial Phenomena Research Organization (Organización de investigación de Fenómenos Aéreos, APRO), que había chocado con un OVNI mientras conducía por la noche. Al salir de una curva, se había enfrentado con un extraño objeto que bloqueaba el camino; no había podido frenar a tiempo y lo había golpeado, aunque no con mucha fuerza. Justo después del impacto, el OVNI desapareció. Los policías que volvieron con Richardson al lugar sólo hallaron las marcas de su frenazo, pero en una visita posterior encontró un trocito de metal que, según él, podría provenir del OVNI.

Tres días después, a las 11 de la noche, dos hombres de algo más de veinte años aparecieron en casa de Richardson y le interrogaron unos 10 minutos. No se identificaron, y Richardson -que después se sorprendió al recordarlo- no les preguntó quiénes eran. No estuvieron hostiles ni amenazadores; se limitaron a interrogarle. Observó que se marchaban en un Cadillac negro de 1953, o sea un modelo fabricado 14 años antes; cuando se investigó el número de la matrícula se descubrió que aún no había sido atribuido, lo cual demostraba que, fuesen cuales fuesen sus visitantes, se trataba de impostores.

Una semana después, Richardson recibió una segunda visita de dos hombres diferentes que llegaron en un Dodge moderno. Llevaban trajes negros y tenían la tez oscura; aunque uno de ellos hablaba perfectamente el inglés, el segundo tenía acento, y Richardson pensó que los dos tenían algo de extranjero. Al principio parecían tratar de persuadirlo de que no había chocado con nada, pero después le reclamaron el trozo de metal. Cuando les dijo que lo había entregado a la APRO para su análisis, lo amenazaron: "Si quiere que su esposa siga siendo bonita, le conviene recuperar el trozo de metal."

La existencia de ese fragmento de metal sólo la conocían Richardson, su esposa y dos socios importantes de la APRO; aparentemente, los dos desconocidos sólo podían haberse enterado de su existencia poniendo una escucha en su teléfono o en el de la APRO. No había una vinculación clara entre los dos pares de visitantes pero ambos compartían el acceso a informaciones que no eran del dominio público. Y quizás esa sea la clave del misterio que encierran los HDN.

lunes, 1 de agosto de 2011

Sección Los Clásicos del Rock: Queen

Bohemian Rhapsody/Radio Ga Ga


The Show Must Go On


Made In Heaven


Princes Of The Universe


Who Wants To Live Forever


Death On Two Legs


Love Of My Life


We Are The Champions


We Will Rock You


Crazy Little Thing Called Love


Saludos
Vicky Noticias

jueves, 28 de julio de 2011

Las 10 mejores películas de Disney

1- EL REY LEON (2 premios Oscar, 3 Globos de Oro, 1 premio Anthony Asquith y 1 Grammy)

2- LA BELLA Y LA BESTIA (2 premios Oscar y 3 Globos de Oro)

3- ALADIN (2 premios Oscar)

4- LA SIRENITA (2 Oscar, 2 Globos de Oro y un Grammy)

5- MULAN (1 premio Annie, 1 premio Bogey Award, 1 premio Golden Screen, 1 premio ASCAP y un premio BMI Film & TV)

6- PETER PAN ( - )

7- LA CENICIENTA ( - )

8- POCAHONTAS ( - )

9- LA BELLA DURMIENTE ( - )

10- BLANCANIEVES Y LOS 7 ENANOS. ( - )

lunes, 25 de julio de 2011

Coincidencias Misteriosas

Un oficial Británico, el Mayor Summerford, mientras combatía en los campos de Flanders en febrero de 1918, fue despedido de su caballo por el resplandor de un rayo, lo que lo dejó paralizado de la cintura para abajo. Summerford se retiró y se mudó a Vancouver. Un día, en 1924, mientras pescaba en la rivera de un río, un rayo cayó en el árbol sobre el que estaba sentado y paralizó el lado derecho de su cuerpo. Dos años después, Summerford ya estaba lo suficientemente recuperado como para darse un paseo por un parque local. Mientras paseaba por el parque un día de verano en 1930, fue alcanzado por un rayo, paralizándolo permanentemente. El murió dos años después, pero ese no sería el final. Cuatro años después, durante una tormenta, un rayo cayó en un cementerio y destruyó una lápida. ¿Quién yacía en esa lápida? El Mayor Summerford.

En 1930, un hombre llamado Joseph Figlock pasó a ser una figura muy importante en la vida de una joven (y por lo visto muy descuidada) madre en Detroit (EEUU). Mientras el Sr. Figlock caminaba por la calle, un bebé cayó de una ventana en un segundo piso, impactando contra la humanidad del susodicho. Ambos salieron ilesos del accidente. Un año después, el mismo bebé cayó de nuevo desde la misma ventana... otra vez sobre el Sr. Figlock, resultando de nuevo ilesos ambos.

A Mark Twain pocos le hicieron caso. Su profecía tenía algo de siniestra y la gran fama que ya arrastraba sólo sirvió para que sus más allegados pensaran que todo se trataba de una pura excentricidad digna de un genio con ganas de más notoriedad. Sin embargo, él seguía empeñado en los últimos meses en vaticinar un hecho muy concreto. Huraño y preocupado, alejado del resto de los círculos intelectuales, barruntaba una única frase: “Yo nací con el cometa y me iré con él”. No fue hasta muchos años después cuando algunos biógrafos descubrieron la increíble coincidencia. Twain había fallecido por muerte natural al terminar el 21 de abril de 1910, en el preciso instante en que era perfectamente visible el paso del célebre cometa Halley. Mark Twain nació en 1835 el día que pasaba el cometa Halley y murió,en 1910, el mismo día que el cometa Halley volvía a aparecer. El cometa Halley, oficialmente denominado 1P/Halley, es un cometa grande y brillante que orbita alrededor del Sol cada 75-76 años en promedio, aunque su período orbital puede oscilar entre 74 y 79 años.

Mientras la novelista norteamericana Anne Parrish estaba curioseando por algunas librerías en Paris (en los años '20 del siglo XX), se encontró con un libro que fue uno de los favoritos de su niñez: "Jack Frost And Other Histories". Ellá tomó el viejo ejemplar (usado) y se lo mostró a su esposo, comentándole cuanto le recordaba su época de niña. Su esposo tomo el libro, lo abrió y encontro esta inscripción en la contratapa: "Anne Parrish, 209 N. Weber Street, Colorado Springs.” ¡Era el propio libro de Anne Parrish!

Un Policía en Colombia que con su primer sueldo compró un anillo de oro que nunca se lo quitaba ni para bañarse, duró 20 años con ese anillo , el dia que cumplió su tiempo en la Policía fué y pidió el retiro, saliendo de la oficina del Coronel que le había firmado el retiro, entró al baño y al bañarse las manos se quitó el anillo , y lo dejó olvidado en el baño, cuando fué a cobrar su primer sueldo de pensionado se dirijió a una joyeria que a la vez era prendería para comprar un nuevo anillo para reponer el perdido y adivinen que? en la vitrina de la prendería se encontraba su anillo en venta, el lo compró de nuevo y lo conserva.

Un niño chino que se estaba ahogando en un lago cuando un señor que pasaba por allí se lanzo a rescatarle, le saco y le llevo con su abuelo, cual fue la sorpresa del abuelo al descubrir que es mismo señor había rescatado a su hijo, cuando también era pequeño, de morir ahogado en el mismo lago 30 años atrás, ese hombre es un ídolo local por salvar a padre e hijo en el mismo lugar.

Saludos
Vicky Noticias

viernes, 22 de julio de 2011

Ochate: la ciudad fantasma.

Ochate, situado en el condado de Treviño (Burgos) a 14 kilómetros de Vitoria, se puede llegar en coche hasta San Vicentejo, luego hay que proseguir el camino a pie por un camino de tierra, al poco se verá la torre de Ochate que será nuestra misteriosa guía, seguirla visualmente y llegaréis al pueblo de Ochate. Donde el misterio os envolverá sin que podais hacer nada para remediarlo.


Datos históricos

Año 1134: Goate (puerta de arriba) aparece por primera vez dentro de la Nomina de San Millán, en ese momento el pueblo contaba con tan solo 15 habitantes.
Año 1234: En este año se construye la “famosa” torre de Ochate, ubicada sobre la llanura, se cree que su primera función fue la de actuar como faro para orientar a carruajes y campesinos.
Año 1254: Incomprensiblemente en este año y hasta muy bien entrado el siglo XVI no se recogió ningún dato.
Año 1557: Ochate aparece como un pueblo despoblado debido a la emigración de sus habitantes a otras zonas o su muerte y desaparición.
Año 1750: En este año el censo da referencia a tan solo seis habitantes.

A partir del siglo XIX es cuando Ochate se convierte en uno de los lugares más habitados en la comarca y cuando empieza a desarrollarse la maldición…


Son tres las epidemias que arrasan Ochate:

1º En 1860 se extiende la viruela, de la que apenas sobreviven una decena de personas.
2º En 1864 se extiende el tifus, arrasando también con casi toda la totalidad de habitantes.
3º En 1870 se extiende el cólera, que fulmina para siempre a toda la vida de este pueblo.Lo raro del caso es que estas epidemias solo afectaron al pueblo de Ochate y no a las otras comarcas que había a los alrededores. ¿Casualidad?


Desapariciones


En Noviembre de 1868 el párroco del pueblo Antonio Villegas, se dirigía a la ermita de Bergondo, para recoger unos utensilios. Varios vecinos le vieron subir por la ladera. Pero aquella vez fue la última que fue visto, ya que despareció sin dejar rastro.

Un joven agricultor llamado Juan Peché desapareció sin dejar rastro. Nadie supo nunca que ocurrió. En su casa se encontró la comida a medio hacer, enseres personales, ropa, dinero, etc…
El mismo día en el que despareció Juan Peché, el agricultor F. Amestoy apareció en el sendero que conduce al pueblo totalmente calcinado. Nadie fue capaz de encontrar nada que pudiera explicar tal hecho, y hoy en día se sigue sin saber qué sucedió aquella noche.

Ovnis sobre Ochate


El labrador Víctor Moraza, fue el primero en denunciar en 1947 la presencia de luces extrañas sobre las ruinas de Ochate. Destellos que, como recoge Iker Jiménez en su libro, «parecían descender en vertical hacia el poblado. Raudo se adentró en las ruinas y allí,
sobre la torre, se balanceaba algo parecido a un globo blanquecino y silencioso de dos metros de diámetro. Tras permanecer estático unos segundos, se desplomó sobre la edificación iluminando toda la zona con fuertes resplandores».

El 17 de Agosto de 1978, Ángel Resines se encontraba regando su huerto cuando observó en las proximidades de Ochate una luz blanquecina que se iba acercando rápidamente. Ángel muy asustado tuvo que echarse al suelo para que la esfera no chocase sobre él. Rápidamente se dirigió hacia un cobertizo para esconderse observando como el objeto luminoso ascendía estrepitosamente dividiéndose en tres luces de similar tamaño. Al momento se alejaron
rápidamente y en silencio hacia unos montes cercanos, donde cayeron a tierra.


El 24 de junio de 1981 Prudencio Muguruza observó una gran esfera de color azul que parecía descender en las cercanías de
Ochate. “Sentía un miedo indescriptible, oía a mi alrededor una especie de intensísimo zumbido; sin pensarlo dos veces, como un autentico autómata, saque una foto con mi modesta cámara a aquel increíble fenómeno”.


Encuentros con lo imposible


En 1986 el empresario Fernando Gil encontrándose junto a la torre de Ochate, pudo oír unas pisadas que formaban un circulo que se iban cerrando a su alrededor, hasta que notó como una mano invisible le tocaba el hombro.

En Julio de 1987 la primera y tercera compañías de carros blindados de la base militar de Araca (Vitoria) estuvieron perdidas durante más de cuatro horas deambulando por una espesa niebla en Ochate. Entre una y otra compañía no podían establecer contacto alguno pese a
estar separados por tan solo 300 m. Los equipos de comunicación no funcionaban, había unas inexplicables interferencias, y las dos compañías estuvieron deambulando por las inmediaciones del pueblo durante cuatro horas sin encontrarse entre sí. Por lo raro de la
situación y debido a la imposibilidad de comunicación, el sargento Resines, a cargo de una de las compañías, decidió salir a buscar a la otra y conociendo bien la zona admitió que por unos momentos se sintió perdido sin conocer donde se encontraba y tuvo que volver.
Debido a la situación de desconcierto y nerviosismo, el capitán Aparicio ordenó volver a la base.


En ese mismo año un grupo de investigadores entre los que se encontraba Alberto Fernández, decidieron ir a Ochate. Cuando se dirigían a los coches, se encontraron a Alberto Fernández muerto dentro de su coche.

Algunos meses después de su muerte, esos mismos investigadores escucharon una especie de lamentos en el cobertizo de Ochate, se asomaron por la puerta y vieron una figura humana con barba y nariz aguileña como la de Alberto Fernández, según relataron después.

Pero sin duda una de las historias que más me han impresionado es la de Mikel Colmenero, cámara y radioaficionado de Vitoria. Al ir alejándose del grupo principal con su vehículo éste comenzó a fallar, y al intentar volver vio como pasaron por los laterales de su coche
dos humanoides de unos tres metros de altura y cabezas ovaladas, con unos trajes ceñidos de color negro y dos franjas más claras. Se quedo inmóvil y los dos humanoides se fueron alejando. Parece ser que en ese momento, en una cinta que llevaba Mikel en el radio-casete de su coche, se grabó la frase “yo sí estoy”, y provocó tanto pavor en el testigo que la destruyó.


Estas son muchas de las leyendas y acontecimientos que han ocurrido en Ochate. Pone a uno la piel de gallina saber que en ese recóndito lugar cercano a Vitoria, han ocurrido tantos sucesos inexplicables.

Saludos

Vicky Noticias